El artículo analiza el nuevo intento de reforma electoral impulsado por el oficialismo en México. Advierte riesgos para la democracia por la falta de consenso, posibles recortes al sistema electoral y cambios en representación, fiscalización y mecanismos de democracia directa.
A lo largo de las dos administraciones que conforman la llamada «Cuarta Transformación» —la de Andrés Manuel López Obrador y la actual de Claudia Sheinbaum Pardo—, el afán reformista ha rozado la obsesión. Bajo la premisa de que solo una reconfiguración constitucional profunda garantizaría la «irreversibilidad» de su proyecto, el oficialismo ha emprendido una embestida legal sin precedentes.
En este periodo, el Congreso de la Unión ha sido el escenario de un desmantelamiento institucional sistemático: desde reformas energéticas regresivas y la militarización del país, hasta el asalto directo al Poder Judicial, la asfixia de la Ley de Amparo y la eliminación de los órganos autónomos que servían de contrapeso. En este inventario de demoliciones, la única pieza que se les ha resistido, hasta ahora, es la electoral. No han logrado aprobar una reforma electoral que transforme el sistema a su gusto.
Resulta paradójico que Morena y sus cuadros dirigentes, tras haber arrasado en las urnas durante los últimos años, sigan operando bajo un espíritu de revancha contra el sistema electoral. Pareciera que su meta no es fortalecer la democracia, sino cobrar una factura pendiente por la derrota de 2006. Desde su llegada al poder, han intentado someter al sistema electoral en múltiples ocasiones: fracasaron en 2019 con foros que nunca llegaron a una propuesta concreta; fallaron de nuevo en 2023 al no alcanzar la mayoría calificada para un cambio constitucional; y tropezaron con el atropellado «Plan B», un intento de captura administrativa que la Suprema Corte de Justicia terminó declarando inconstitucional por sus evidentes vicios legales.
En febrero de 2024, López Obrador lanzó una ofensiva final con más de 20 iniciativas constitucionales. Tras una jornada electoral que les otorgó una mayoría oficialista absoluta y complaciente, el Congreso procesó estas reformas de forma vertiginosa —y casi ciega— durante el ocaso de un sexenio y el amanecer del otro. Sin embargo, la reforma electoral permaneció como la última frontera sin conquistar.
Una reforma de esta índole toca las reglas más elementales de la competencia política. Por definición, su legitimidad depende del consenso, ya que son los jugadores quienes redactan sus propias reglas. Sin acuerdos transversales, la reforma pierde su carácter democrático para convertirse en una imposición que pone en riesgo no solo la equidad de la contienda, sino la gobernabilidad misma de los próximos mandatos.
Ignorando este principio, en septiembre de 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum reactivó el intento oficialista anunciando la creación de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. Lejos de ser un ente plural o técnico, esta comisión se configuró como un club de incondicionales del gobierno. Aunque se disfrazó de ejercicio democrático mediante «foros y encuestas», el proceso fue una simulación: se abandonó cualquier intento de pluralidad y se trabajó bajo un hermetismo absoluto.
El plan de trabajo de dicha Comisión fue tan ambicioso como opaco. A pesar de los supuestos foros nacionales realizados entre septiembre y diciembre de 2025, no existe a la fecha un solo documento público que compile las conclusiones o que dé cuenta de una metodología seria. El desdén por las formas se confirmó cuando la propuesta, prometida para inicios de febrero, se presentó con semanas de retraso, y aún sin texto de la inicaitiva constitucional. Cabe señalar que el tiempo apremia, pues si quieren que la reforma aplique a los procesos electorales de 2027, deben cumplir con el proceso legislativo completo a más tardar a principios de mayo.
Hace unos días, desde la presidencia finalmente se definieron los ejes y temas que abarcará la reforma. Se trata de cuatro ejes temáticos: representación proporcional, costo de las elecciones, fiscalización y mecanismos de democracia directa. Cabe señalar que estamos ante una propuesta nacida en la exclusión, que carece incluso del visto bueno de los aliados del régimen y que ignora olímpicamente a la oposición. La iniciativa de reforma se presentó formalmente, y después de muchos anuncios que se fueron posponiendo, el 4 de marzo.
En cuanto a la representación proporcional, se trata de un cambio en la manera en que se conformarán las listas de los partidos para definir quiénes ocuparán una curul en la Cámara de Diputados conforme a este principio; mientras que en la Cámara de Senadores desaparece la figura de la representación proporcional. Hablamos de una modificación importante en las reglas del juego que, sobre todo, impacta en las determinaciones partidistas sobre las candidaturas y que, sin duda, es incómoda para ellos.
Respecto al costo de las elecciones, la propuesta plantea reducir el financiamiento que reciben los partidos políticos, tanto a nivel local, lo que se plantea es modificar la base para calcular la bolsa a repartir, pero no la forma en que esta se distribuye. El recorte a los recursos que reciben los partidos políticos es del 25%
Sobre la fiscalización electoral, es cierto que la regulación actual es insuficiente y requiere una revisión a fin de tomar nuevas medidas, sobre todo para evitar la injerencia de dinero ilícito en las campañas y los partidos. Y por dinero ilícito no solo me refiero al que proviene de organizaciones criminales, sino también a los recursos públicos cuyo uso con fines electorales ha sido evidente en los últimos procesos. La propuesta eleva a rango constitucional algunas de las facultades de la autoridad para fiscalizar, reforzando muchas de las disposiciones que ya se encuentran en la ley y en los reglamentos de la autoridad electoral.
Finalmente, en cuanto a los mecanismos de democracia directa, la intención señalada es que se adopten en todo el país y que todas las entidades federativas los contemplen. El problema es que parece que se están olvidando del federalismo electoral, principio constitucional que deben atender en la reforma. La propuesta de reforma también plantea que los servidores públicos pueden participar en la promoción de la participación ciudadana en los ejercicio de democracia directa, lo cual es un riesgo pues les abre la puerta para incidir en los resultados de estos ejercicios.
No puedo dejar de señalar los grandes ausentes de la propuesta, los cuales son temas que, a mi juicio, sí requieren formar parte de la reforma electoral. Estos son: regular la sobrerrepresentación en el legislativo, establecer un marco jurídico y de protección para los casos de violencia en las elecciones, regular las coaliciones electorales —las cuales son uno de los principales causantes de la distorsión de la sobrerrepresentación— y, finalmente, hacer que la justicia electoral recobre efectividad. Tampoco se abordan cambios al diseño y regulación de las elecciones judiciales, los cuales son necesarios y urgentes.
Citación académica sugerida: Espinosa Silis, Arturo. La reforma electoral en México:un nuevo intento.. Agenda Estado de Derecho. 2026/03/05. Disponible en: https://agendaestadodederecho.com/la-reforma-electoral-en-mexico-un-nuevo-intento/
Palabras clave sugeridas: México; reforma electoral; democracia.
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Abogado y consultor electoral. Socio de la consultoría Strategia Electoral, director del think tank Laboratorio Electoral. Articulista en medios de opinión y catedrático en diferentes Universidades.
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Abogada colombiana, LLM en International Legal Studies por la Universidad de Georgetown y Máster en Argumentación Jurídica por la Universidad de Alicante. Es candidata a Doctora en Derecho por la Universidad de Georgetown. Actualmente se desempeña como Directora Asociada en el O'Neill Institute for National and Global Health Law y es docente en la Universidad de Georgetown y en programas de especialización y maestría en diversas universidades de América Latina. Anteriormente trabajó en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos donde tuvo varios cargos, principalmente como Coordinadora de la Sección de Casos a cargo de la etapa de fondo y del litigio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Es profesora ayudante e investigadora predoctoral en el Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Tiene un Máster en Democracia y Gobierno, y un Máster en Gobernanza y Derechos Humanos, ambos de la UAM. Es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Central de Venezuela. Es integrante del Lab Grupo de Investigación en Innovación, Tecnología y Gestión Pública de la UAM. Su tesis doctoral aborda la relación entre género, tecnologías y sector público, con un especial énfasis en la Inteligencia Artificial. También ha publicado sobre innovación pública y colaboración entre administraciones públicas y ciudadanía. Formó parte del equipo editorial de Agenda Estado de Derecho desde 2020 hasta febrero de 2022.
Abogada de la Universidad de Chile y Magíster en Derecho Internacional de la Universidad de Cambridge. En el ámbito profesional, se ha desempeñado en el extranjero como asistente legal en la Corte Internacional de Justicia y consultora para la International Nuremberg Principles Academy. En Chile, ha trabajado como abogada para el Comité para la Prevención de la Tortura, y actualmente se desempeña en la División de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Asimismo, es académica de Derecho Internacional Público en la Universidad de Chile. Sus áreas de investigación incluyen el derecho internacional de los derechos humanos, la regulación de la actividad policial y su conformidad con estándares internacionales, el derecho internacional humanitario y el derecho penal internacional.
Ex Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hasta el 5 de octubre de 2020. Abogado y docente uruguayo egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República de Uruguay (Udelar). Actualmente es senior fellow en El Diálogo Interamericano (The Interamerican Dialogue) y consultor en libertades informativas de UNESCO y organizaciones de la sociedad civil. Se desempeña como Secretario de Relaciones Internacionales y Gobierno Abierto del Gobierno de Canelones (Uruguay).
Docente y conferenciasta en el campo de la libertad de expresión y el derecho a la información en prestigiosas universidades, entre ellas American University (Washington), Unam (México), Universidad Carlos III (España), Stanford (California), Universidad del Pacífico (Perú), UBA (Argentina) Universidad Diego Portales (Chile), Udelar (Uruguay) y Universidad de los Andes (Colombia). Periodista, columnista y colaborador asiduo en distintos medios de comunicación.
José Luis Caballero Ochoa es Licenciado en Derecho por el Tecnológico de Monterrey, Campus Chihuahua; Maestro en Derecho, por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Doctor en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España. Diplomado en derechos humanos y procesos de democratización por la Universidad de Chile. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Es académico – investigador en el Departamento de Derecho en la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México, del que fue su Director por seis años. Actualmente es Comisionado de la Comisión Internacional de Juristas. Ha participado o participa en diversas comisiones o consejos públicos, ciudadanos y académicos en México, entre los que destacan: el Consejo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal; la Junta Directiva del Instituto Federal de la Defensoría Pública; el Comité Consultivo del Centro de Estudios Constitucionales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; el Comité Académico y Editorial del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la Comisión de Selección del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción, entre otros. Docente en diversos programas académicos en materia de derecho constitucional y derechos humanos en centros de educación superior nacionales, y ponente en congresos y foros académicos especializados en México, Argentina, Brasil, Chile, Guatemala, Colombia, España, Estados Unidos y Perú. Su papel como consultor y especialista ha implicado la elaboración de proyectos de ley, dictámenes técnicos bajo la figura de amicus curiae y peritajes internacionales. Su obra publicada consiste en más de 80 capítulos de libros y artículos en revistas especializadas sobre derecho constitucional, derechos humanos y derecho internacional de los derechos humanos, así como algunos libros en estas materias.
Doctorando en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (Argentina); Master en Derecho Penal y Procesal Penal por Osgoode Hall Law School, Universidad de York (Canadá); Diplomado Latinoamericano sobre Reforma Procesal Penal por la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales (Chile); Abogado con orientación en Derecho Penal por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Actualmente es el Director de Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP). Durante 8 años fue el Director del Área de Capacitación del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo internacional de la Organización de Estados Americanos (OEA), creado en 1999 por resolución de la Asamblea General de la OEA, con sede en Santiago de Chile.
Fiscal de la Procuración General de la Nación Argentina. Es abogada por la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió con diploma de honor, Especialista en derecho penal y procesal penal por la Universidad Torcuato Di Tella y Máster en Derecho por la Universidad de Georgetown. Fue becaria de la Fundación Fulbright y perita de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Es profesora de Garantías Constitucionales del Derecho Penal Sustantivo y Procesal Penal de la Universidad de Buenos Aires, de Género y Derecho Penal en la Maestría en Derecho Penal de la Universidad de San Andrés y profesora invitada en distintas universidades, de grado y posgrado. Es autora de varios artículos en publicaciones académicas sobre temáticas de género y derecho penal y de garantías constitucionales en el proceso penal.
Abogado, Magíster en Derecho y Posgrado en Derecho Constitucional y Derechos Humanos por la Universidad de Palermo. Profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Responsable del Programa para la Aplicación de Instrumentos de Derechos Humanos del Ministerio Público de la Defensa de la Nación. Integrante de la Red Latinoamericana de Académicas/os del Derecho - ALAS. Fue docente en diferentes universidades de Argentina, e investigador y docente en el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Chile. Sus temas de especialización son Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Acceso a la Justicia y No Discriminación.
Director Ejecutivo de Fundación Ciudadanía y Desarrollo, contacto nacional de Transparencia Internacional en Ecuador. Abogado y máster en Dirección y Gestión Pública, así como en Acción Política, Fortalecimiento Institucional y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho. Fue miembro suplente de la Asamblea Nacional Constituyente de Ecuador y asesor constitucional en el Consejo de Participación Ciudadana. Fellow del Centro para la Democracia, el Desarrollo y el Estado de Derecho de la Universidad de Stanford. Consultor para organizaciones nacionales e internacionales en temas de derechos humanos, libertad de expresión, acceso a la información, participación ciudadana, transparencia y lucha contra la corrupción.
Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de la República de Uruguay, magíster en Estudios Políticos por la Universidad Metropolitana de Venezuela y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Santa María con especialización en Gobernabilidad y Gerencia Política por la Universidad Católica Andrés Bello y The George Washington University. Autor del libro «Venezolanos en el Uruguay» (2019). Trabaja como editor de la plataforma Diálogo Político y coordinador de proyectos del Programa Regional Partidos Políticos y Democracia en América Latina de la Fundación Konrad Adenauer.
Abogado egresado de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala y con un Máster en Economía de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. En la actualidad, desempeña el cargo de Editor Asistente en el blog de la International Association of Constitutional Law (IACL) y es Director del área de Estudios Jurídicos en la Fundación Libertad y Desarrollo, un think tank basado en Ciudad de Guatemala. A nivel docente, ejerce como profesor tanto en la Universidad del Istmo como en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Adicionalmente, es columnista para el periódico guatemalteco La Hora. Sus principales áreas de investigación son el derecho constitucional y el derecho electoral.
Vicepresidenta de incidencia y litigio internacional del Robert F. Kennedy Human Rights. Baeyens lidera la estrategia de incidencia legal en derechos humanos de la organización, incluyendo el litigio de casos de alto impacto ante mecanismos de la ONU y sistemas regionales de protección, en temáticas relacionadas con la protección del espacio cívico y la lucha contra la discriminación, violencia e impunidad. Previamente se desempeñó como oficial de asuntos políticos en la ONU y como oficial de derechos humanos en la CIDH, donde también coordinó la Relatoría sobre personas defensoras. Es profesora adjunta de la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown. Recibió su título de abogada de la Universidad de Ibagué, Colombia, y su LL.M en derecho internacional de los derechos humanos de la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos.
Juez electo de la Corte Internacional de Justicia, además de profesor y director del Departamento de Derecho Público de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y fundador del Centro de Derecho Internacional (CEDIN) y del Anuario Brasileño de Derecho Internacional. Tiene un máster de la UFMG y un doctorado de la Universidad París X Nanterre, y ha trabajado como jurista adjunto en el CIJ. Ha sido profesor visitante en el Institut des Hautes Études Internationales de la Université Panthéon-Assas Paris II, la Université Caen Basse-Normandie, la Université Paris-Ouest Nanterre la Défence y el Centro Lauterpacht de Derecho Internacional (Universidad de Cambridge, Reino Unido).
Abogado venezolano, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello. LL.M. en derecho internacional de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y Magíster en políticas públicas de la Universidad de los Andes, en Colombia. Actualmente se desempeña como asesor legal senior del Centro de Derechos Reproductivos y docente de la Universidad de los Andes. Fue abogado de la Secretaría de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Directora Ejecutiva de la Fundación para el Debido Proceso (DPLF por sus siglas en inglés) organización regional dedicada a promover el Estado de derecho y los derechos humanos en América Latina. Antes de unirse a DPLF, fue Coordinadora Adjunta de la Unidad de Investigaciones Especiales de la Comisión de la Verdad de Perú, a cargo de la investigación de graves violaciones de derechos humanos ocurridas durante el conflicto armado interno en ese país. Previamente trabajó en la Adjuntía para los Derechos Humanos de la Defensoria del Pueblo de Perú y formó parte del equipo legal de la Coalición Contra la Impunidad (Alemania) que promovió el procesamiento penal en ese país de militares argentinos responsables de la desaparición de ciudadanos alemanes durante la dictadura argentina. Katya realizó sus estudios de derecho en la Pontifica Universidad Católica del Perú y de maestría en derecho internacional público en la Universidad de Heidelberg, Alemania.
Experto afiliado al Constitution Transformation Network de la Universidad de Melbourne e investigador asociado de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. Doctor en Derecho por la Escuela de Derecho de la Universidad de Melbourne y una Maestria en Derecho Público e Internacional en esa misma casa de estudios, y una Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rafael Landívar. Tiene experiencia en gobierno, especificamente en negociacion de tratados y convenciones, litigio en instancias internacionales e implementacion de instrumentos en materia de derechos humanos, y como consultor para organismos financieros internacionales.
Candidato a doctor por la Facultad de Derecho de la Universidad de Ottawa (Canadá). Director de la Clínica de Derechos Humanos del Centro de Investigación y Enseñanza en Derechos Humanos (HRREC) y profesor de la Sección de Derecho Civil de la Universidad de Ottawa. Anteriormente trabajó en la Comisión Andina de Juristas, el Tribunal Constitucional y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Perú. Sus áreas de investigación son el Sistema Interamericano, Empresas y Derechos Humanos, Derecho Penal Internacional, TWAIL y libertad académica. Integrante del Grupo de Estudios Latinoamericano sobre Derecho Penal Internacional de la Fundación Konrad Adenauer.
Es abogada por la Universidad San Francisco de Quito, y tiene un LL.M. por el Washington College of Law de American University, con enfoque en Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Es candidata para el título de Doctora en Derecho por la Universidad Externado de Colombia. Ha trabajado como especialista en la Relatoría Especial para la Libre Expresión de la CIDH, Fundamedios y la Dirección Nacional de DDHH en Ecuador. Actualmente, es Directora del Observatorio de Derechos y Justicia de Ecuador, docente en la Universidad Internacional del Ecuador, y socia fundadora de Gentium Law Consultores.
Abogada costarricense, Máster en Derecho Internacional y Resolución de Conflictos por la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas. Actualmente se desempeña como Directora Legal para América Latina en Women’s Link Worldwide, desde donde ejerce como estratega legal, líder de iniciativa y abogada litigante, con una gran responsabilidad para diseñar y liderar complejos proyectos legales, asimismo, es docente en la Universidad para la Paz, y en diversas universidades de Costa Rica. Anteriormente trabajó en el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) como Directora del Programa para Centroamérica y México, en la Secretaría General de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y como consultora internacional. Marcia se especializa en el litigio estratégico con enfoque de género e interseccional.
Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en Derecho Constitucional por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en Derecho Constitucional y Ciencia Política por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (Madrid). Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Guerrero (México). Es Investigador Nacional nivel I del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT, México). En representación de México es miembro del Grupo de Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales del Programa Estado de Derecho para Latinoamérica de la Fundación Konrad Adenauer.