Serie de análisis especial para Agenda Estado de Derecho

El caso de Nicaragua y la necesaria resiliencia democrática

Desde 2018 Nicaragua vive una grave crisis política y de derechos humanos ¿Cuáles son caminos y las alternativas para la recuperación democrática en el país centroamericano?

Este artículo se publica como producto de la alianza de Agenda Estado de Derecho y La red Académica para Nicaragua, del Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional.

Alianza

La serie de análisis se realiza por parte de la Red Académica para Nicaragua en el marco de un intercambio académico con Agenda Estado de Derecho.

La Red Académica para Nicaragua fue creada con posterioridad al coloquio “La Situación de los Derechos Humanos a 3 años de las Protestas Sociales en Nicaragua” del proyecto “Ius Constitutionale Commune en América Latina” (ICCAL) del Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional (MPIL) en cooperación con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La Red se dedica al seguimiento académico de la situación en Nicaragua y al fomento de un debate plural sobre las transformaciones en favor de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho.

MAX PLANCK

¿Puede establecerse una resiliencia democrática ante la violación (sistemática) de derechos fundamentales y democráticos? En torno a esta pregunta damos inicio a un simposio sobre la crisis en Nicaragua. El punto de partida es el declive democrático que el país centroamericano ha experimentado, para examinar, a lo largo de una Serie, la dinámica multinivel en el sistema interamericano. Los límites y logros de una posible recuperación democrática en Nicaragua se definirán con base en un diálogo entre derecho constitucional, derecho interamericano y derecho internacional sobre los derechos humanos, con aportes desde disciplinas afines. 

El caso de Nicaragua ratifica las distintas perspectivas, considerando el discurso académico en un sentido amplio, sobre el declive democrático. Desde la elección de Daniel Ortega como Presidente de Nicaragua en 2006, una trayectoria de la erosión de los mecanismos de control facilitó la instrumentalización de las instituciones democráticas. Permitió el desmonte del Estado de Derecho por parte del gobierno sandinista, conduciendo a una crisis constitucional y humanitaria. Sobre todo, las masivas protestas sociales en 2018 fueron enfrentadas con una sistemática represión estatal que desde entonces también es ejercida en contra de las voces críticas de la sociedad. El declive abrió su último capítulo tras una reforma en mayo de 2021 que se ha descrito como “contra-reforma electoral”, dado que “erosiona, en lugar de fortalecer, un proceso político pluralista”. Dicha reforma hace improbable que las elecciones agendadas para noviembre de 2021 sean libres, transparentes y justas.

Ante el quebrantamiento progresivo del Estado de Derecho en Nicaragua, la complejidad de la crisis muestra diferentes aristas. Además, la situación se torna cada día más imprevisible. Frente a este escenario, también la recuperación de la resiliencia es compleja y crítica, ya que la oposición política enfrenta una persecución sistemática. Los candidatos opositores restantes están debatiendo si es viable una participación en las elecciones. Las condiciones institucionales no cumplen con su función o resultan poco eficaces para la representación y participación cívico-política, lo que profundiza la sensación de que la resolución de la crisis interna no cuenta con mecanismos adecuados de solución. 

Al mismo tiempo, se denuncia un incremento en la violación de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales principalmente de los grupos vulnerables, como los derechos de los pueblos indígenas y de los migrantes. Aunado a ello, dada la historia reciente de protestas sociales y el reclamo de varios sectores en torno a un cambio político, las protestas podrían representar una vez más una de las vías para catalizar los reclamos de las fuerzas democráticas. Teniendo en cuenta las estrategias sistemáticas de represión del gobierno, crecen las posibilidades de un nuevo estallido social.

A nivel regional e internacional, varias reacciones apuestan a favor del restablecimiento del Estado de Derecho. Por ejemplo, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) mantuvo numerosas sesiones extraordinarias acerca de la situación de Nicaragua, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adoptó medidas cautelares en diversos casos, y la Unión Europea y los Estados Unidos de América sancionaron a varios miembros del gobierno nicaragüense. Sin embargo, hasta ahora no se comprueban efectos decisivos de la búsqueda por la recuperación del espacio democrático. Se ha polarizado el debate entre el gobierno nicaragüense y otros Estados de la comunidad internacional y, a la vez, se ha profundizado la brecha (política) interna. 

En suma, las fuerzas democráticas en Nicaragua enfrentan un conjunto de obstáculos y las opciones que les quedan para proteger el régimen democrático son difíciles y arriesgadas. El contexto nicaragüense genera interrogantes y cuestiones controvertidas tanto a nivel nacional como regional e internacional y que son clave: 

– ¿Qué opciones tienen los actores internacionales y, particularmente, los órganos del sistema interamericano para enfrentar el declive de la democracia en Nicaragua? 

– ¿Qué opciones institucionales y constitucionales están abiertas para reclamar las infracciones dentro de Nicaragua? 

– ¿Cómo se califica este supuesto conforme con el derecho internacional y específicamente en el ámbito de los derechos humanos? 

Dada la relevancia del caso nicaragüense y sus múltiples abordajes, iniciamos una “Serie de análisis” en el marco de un intercambio académico con Agenda Estado de Derecho. Para ello, seguiremos los acontecimientos; ofreceremos análisis acerca de la situación actual y de cara a las elecciones de noviembre. Con estricto rigor académico examinaremos los actos del gobierno nicaragüense al igual que la actuación de la comunidad internacional. Expertas y expertos tanto de Nicaragua como del mundo brindarán relevantes reflexiones a lo largo de las próximas semanas. 

Finalmente, resulta fundamentar cuestionar: 

¿Puede establecerse una resiliencia democrática ante la violación (sistemática) de derechos fundamentales y democráticos? 

Como respuesta, valga afirmar que se investigarán las medidas en favor de la democracia, del Estado de Derecho, y de los derechos humanos, precisamente en espacios democráticos limitados. 

La resiliencia puede definirse como “la capacidad de los sistemas sociales para afrontar crisis y desafíos complejos —los cuales provocan una tensión o presión que puede ocasionar un fallo sistémico—, así como sobrevivir a ellos, innovar y recuperarse”. La aproximación acerca de la resiliencia, por consiguiente, incluye, por una parte, revisar las fallas sistémicas y la trayectoria del retroceso democrático. Y, por otra parte, se explora cómo los derechos humanos puedan ser salvaguardados en los escenarios del declive democrático, mediante el aporte de grupos locales, alianzas diversas, y desde la sociedad civil nicaragüense e internacional. Estos mecanismos de resiliencia pueden apoyar a una realidad diferente para Nicaragua. Como destacó recientemente la Presidenta de la CIDH, Antonia Urrejola: 

“Y es que la libertad resiste los embates de la represión. No se trata solo de ideas para subirnos los ánimos en los momentos difíciles que se viven en Nicaragua. La resistencia, la resiliencia de la libertad humana es nada menos que la historia de nuestra región, y es además una realidad palpable en la Nicaragua de hoy mismo.”

Con estas palabras invitamos a los lectores y lectoras de esta Serie a participar en el diálogo sobre la relevancia de la recuperación de la resiliencia democrática en Nicaragua. Así, esperamos enriquecer el debate acerca del futuro del país y abrir caminos para un intercambio plural y multi-disciplinario. 

Citación académica sugerida: Ripplinger, Alina; Kriener, Florian. El caso de Nicaragua y la necesaria resiliencia democrática. Serie de análisis para Agenda Estado de Derecho. Agenda Estado de Derecho. 2021/09/23. Disponible en: https://agendaestadodederecho.com/el-caso-de-nicaragua-y-la-necesaria-resiliencia-democratica/

Palabras claves: Derechos humanos, Nicaragua, democracia; resiliencia

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ACERCA DE LOS AUTORES
Alina Ripplinger

Es asistente del proyecto ‘Ius Constitutionale Commune en América Latina’ (ICCAL) en el Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional de Heidelberg.

Florian Kriener

Es investigador en el Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional de Heidelberg y miembro del grupo de investigación Sombras de ilegalidad en el derecho internacional de la paz y la seguridad.