Nadie se preocupa por los difuntos: derecho a la verdad de las familias con parientes fallecidos durante la pandemia del 2020

15 de Septiembre de 2022
Nadie se preocupa por los difuntos: derecho a la verdad de las familias con parientes fallecidos durante la pandemia del 2020
Crédito foto: Pexels

Familiares de fallecidos por Covid-19 denuncian la cremación y entrega de los restos de sus parientes a terceros ¿Qué deberes tenía el Estado en este contexto?

En el 2020, se registraron cerca de tres millones de fallecidos como consecuencia de la pandemia. Si bien el enfoque de la comunidad internacional se centró en la prevención y tratamiento de las personas contagiadas, lo cierto es que esta problemática representó importantes retos en otras dimensiones no tan exploradas, como lo es la entrega de los cadáveres de las personas fallecidas. 

Como fue reportado por varias fuentes, se presentaron denuncias frente a la presunta entrega de cadáveres a terceros –de manera errónea y sin que existiera un vínculo entre aquellos– o la cremación directa de los restos humanos por los Estados sin conocimiento previo de los parientes.

Por las razones antes mencionadas y, al no advertir el paradero de su pariente, los Estados latinoamericanos crearon un escenario caótico en el cual se vulneró el derecho a la verdad de los familiares de los fallecidos durante el auge de la pandemia, situación que se agravó con la imposibilidad disponer de su cadáver, evento en el cual les era imposible salvaguardar su dignidad post mortem mediante los ritos fúnebres conforme con las convicciones o creencias del fallecido; ocasionado con ello daños semejantes a los generados en los delitos de desaparición forzada, los cuales han sido ampliamente descritos por la Corte IDH.

Derecho a la verdad en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y su impacto en la actual contingencia

La Corte IDH ha destacado que el derecho a la verdad tiene una naturaleza amplia y su vulneración puede afectar distintas garantías consagradas en la Convención Americana, como el acceso a la información o a la justicia. La Comisión IDH, por su parte, ha indicado que, en virtud de este derecho,  las familias deben conocer la suerte o el paradero de sus seres queridos fallecidos; estando los Estados en la obligación de garantizar un recurso sencillo y rápido para amparar las violaciones que se perpetren contra estas prerrogativas; deberes que han sido reiterados jurisprudencialmente y se derivan de la Convención Americana. Por lo tanto, este principio convencional es una potestad que está en cabeza de la víctima, sus cercanos y la sociedad civil.

En virtud de lo anterior, es posible señalar la existencia de una vulneración al derecho humano a la verdad, en el marco de la pandemia del COVID-19. Lo anterior, derivado de un un escenario en el cual los familiares de la persona que había fallecido en el auge de la emergencia sanitaria, no conocían el paradero de su cadáver, generando desazón y congoja por cuanto no podían garantizar la dignidad póstuma de este último, siendo esta una garantía que únicamente se podía ejercer por su círculo social más cercano por el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra el cuerpo sin vida.

Lo anterior, a su vez, representó un quebrantamiento directo a los lineamientos plasmados en la Resolución 04/2020 aprobada el 20 de julio por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sobre los Derechos Humanos de las personas con COVID-19, en donde se destacaba la obligación de los Estados latinoamericanos de contrarrestar cualquier tipo de acto contrario a la dignidad o cualquier forma de discriminación que menoscabe la posibilidad de los familiares de las víctimas de la pandemia de adelantar su duelo.

A su vez, es de recalcarse que, de conformidad con la información recolectada,  en algunos casos, la participación de los familiares se redujo al debido reconocimiento del cadáver y, bajo la esxcusa de la existencia de un posible contagio al virus, simplemente se entregaron las cenizas, sin la suficinte certaza de que estas correspondan con las de sus parientes. Es decir, se limitó el derecho con el que contaban para conocer la condición y ubicación del cercano fallecido, dando como resultado la imposibilidad de celebrar los ritos fúnebres conforme a su valor después de la muerte, tal y como ocurre con los delitos de desaparición forzada.   

Teniendo en cuenta que los Estados latinoamericanos conocían las obligaciones para respetar el duelo de las familias y para no trasgredir el derecho a la verdad que ostentaban, las políticas implementadas fueron adversas a las recomendadas por el Sistema Interamericano, violando el precepto convencional antedicho.

Recomendaciones

Si bien estos actos trasgresores han sido contrarrestados considerablemente al día de hoy, ello no implica que se deba desconocer a futuro el derecho a la verdad con el que cuentan las personas, estando los Estados en la obligación de adelantar un control de convencionalidad para acoger los derechos humanos y con ello, implementar políticas internas dirigidas a menoscabar su limitación ante cualquier escenario venidero en el cual se vean inmersos.

En este sentido y, ante cualquier acontecer en el cual se pueda vulnerar el derecho a la verdad, se torna necesario que se aplique lo añorado por la Corte IDH en los casos de desaparición forzada mediante la analogía expuesta en el presente escrito, estando los Estados en la obligación de lograr una reparación integral mediante la prevención, investigación, sanción y adecuación de la normativa interna. Igualmente, se deben establecer  algunas medidas de satisfacción y garantías de no repetición, como lo son la búsqueda, identificación y sepultura de restos mortales por parte de sus familiares, así como la educación en derechos humanos para funcionarios públicos.

Citación académica sugerida: Rojas, Santiago. Nadie se preocupa por los difuntos: derecho a la verdad de las familias con parientes fallecidos durante la pandemia del 2020. Agenda Estado de Derecho. 2022/09/15. Disponible en: https://agendaestadodederecho.com/derecho-fallecidos-durante-la-pandemia-del-2020/

Palabras clave. Latinoamérica; Derecho a la Verdad; COVID – 19

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ACERCA DEL AUTOR
Santiago Rojas

Estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de la Amazonia. Desarrolla trabajo social y de investigación con énfasis en los Derechos Humanos. Semillerista con enfoque en Derecho Convencional, Procesal Constitucional y Justicia Transicional.

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